jueves, 10 de noviembre de 2016



El panorama después de la Segunda Guerra Mundial era incierto. La posguerra trajo consigo una época tensa en la que las relaciones diplomáticas entre las grandes potencias se tornaron amargas, y Oriente y Occidente se enfrascaron en una Guerra Fría. Para 1955, los estados comunistas de Europa Central habrían de firmar el Pacto de Varsovia como respuesta a la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) establecido en 1949. Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, la República Democrática Alemana, Rumania y la Unión Soviética fueron los países que conformaron el Bloque del Este, el cual se enfrentó ideológicamente al Bloque Occidental, conformado por los Estados Unidos y sus aliados capitalistas.


De este bloque, un país en particular tuvo un tipo muy especial de administración: Hungría. En 1956, después de que el levantamiento armado conocido como la Revolución Húngara fuera sometido, János Kádár llegó al poder como líder del Partido Socialista Obrero Húngaro y estableció nuevas medidas políticas que pronto se conocerían como el “Comunismo Goulash”. Con elementos de una economía de libre mercado, así como un registro mejorado de los derechos humanos, representó una reforma tranquila y supuso una desviación de los principios estalinistas aplicados en Hungría en la década anterior. De igual manera, uno de los sectores que más estímulos recibió por parte de la administración Kadarista fue la educación y cultura. Universidades y escuelas, teatros, casas de ópera, salas de concierto y otros focos culturales fueron ampliamente apoyados y subsidiados por el Partido Socialista Obrero Húngaro.

Y todo esto viene a colación debido a un diseñador húngaro muy original; Hélenyi Tibor.

Helényi Tibor fue un ilustrador y pintor húngaro nacido en 1946. Un importante miembro del colectivo “Perspektíva csoport” (Grupo Perspectiva) un grupo formado por una generación de talentosos jóvenes artistas de posters que ha estado activo desde la década de 1970. De 1966 a 1971 estudió en la Universidad de Bellas Artes de Hungría y de 1977 a 1992 trabajó como diseñador gráfico para la revista Interpress Magazin. Sin embargo, es más reconocido por una labor muy peculiar: “deconstruír” los posters promocionales de las películas más taquilleras de los setentas y ochentas para el público comunista. En ese momento, en los países del Bloque del Este se solía comisionar a artistas locales para crear un diseño propio en vez de adaptar los carteles preexistentes.

Como buen artista, Tibor ignoraba la funcionalidad del objeto tanto orientado al cliente como al público objetivo: de ahí que se creara la leyenda urbana de que ni siquiera había visto las películas, cosa que él mismo desmentía. Lo que sí alcanzó a aclarar fue una cosa: no pretendía pintar carteles similares a lo que se reproducían en Europa Occidental o Estados Unidos, así que dejó a su imaginación y a su visión artística trabajar libremente. De ahí surgió una gran idea; deshacer analíticamente el filme y ofrecer una versión personal y subjetiva.


Sus posters se definen por el dinamismo radical, fuertes distorsiones visuales y ángulos extraños (la perspectiva por lo general alude a un picado o contra-picado). Su estilo de pintura grandioso se ajusta a la monumentalidad de la ciencia ficción y las películas taquilleras hollywoodenses. Algunos de sus posters más famosos son Alien, la trilogía de Star Wars, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, Robocop, etc. Fue capaz de materializar, paisajes monumentales y utópicos y un gran montaje de los personajes principales junto a otros elementos importantes a la trama. Sus soluciones tipográficas, a su vez, encajan perfectamente en la unidad de las composiciones de sus carteles. A la fecha, sus posters son considerados reliquias sagradas entre los aficionados de Star Wars y los adeptos más acérrimos a la Ciencia Ficción.

El resultado es fascinante: un visionado totalmente original y desenfrenado que ofrece una lectura desarticulada y desconceptualizada de la película que pretende promover. Una interpretación libre que mezcla la iconografía del filme con la propia cosecha de imágenes fantasiosas y personales de Tibor. Pero sobre todo, abre las puertas a la percepción a un sinfín de emociones estridentes y paisajes mentales surreales.

Aunque no existas cifras exactas ni estudios precisos que demuestren a ciencia cierta la correlación que hubo entre el boom de diseñadores deconstructivisas húngaros, el auge de las artes liberales y el Comunismo Goulash durante la década de los 70 y 80, podemos afirmar una cosa; las cosas se vuelven mucho, muy interesantes cuando pensamos afuera de la caja.

Alien (1979)
Dir. Ridley Scott

Robocop (1987)
Dir. Paul Verhoeven

Star Wars: A New Hope (1977)
Dir. George Lucas

Star Wars: The Empire Strikes Back (1980)
Dir. George Lucas

Star Wars: The Return of the Jedi (1983)
Dir. George Lucas

Close Encounters of the Third Kind (1977)
Dir. Steven Spielberg

Para conocer más del trabajo de Helényi Tibor, visita: http://budapestposter.com/artists/helenyi-tibor